«Crónicas de un albergue» es una narración inconclusa que comencé a escribir en julio de 2025.
Hace un tiempo consideré la posibilidad de escribir una historia de fantasmas y solo hasta hace unos meses no hice su primer planteamiento. De ese planteamiento surgieron algunas ideas. Lo más importante es que surgió una forma de narrar que no me incomodaba. Pero poco a poco se impuso la idea de no tener propósito. Si bien escribir escritos más o menos breves y de forma esporádica es en cierto sentido más reconfortante, lo de tener que dar continuidad a una historia, cuando se basa en la pura imaginación, en la capacidad de inventar, eso es ya más complicado. No todos los días despertamos de la misma manera y no todos tenemos la fe de poder hacerlo, del valor de lo que vamos a producir. En cualquier caso, me puse a ello hasta que llegó un momento en el que me di cuenta de que tarde o temprano habría de aparecer ese elemento que daría sentido a lo que estaba contando, era una cuestión necesaria, pero yo no sabía en qué consistía, así que me detuve y me impliqué en otros actividades mentales.
Hay muchas otras cuestiones que me apartaron de la narración. Lo de que me lo creyera o no o lo de que la historia tuviera cierto interés, no me importaba tanto, porque lo que me movía a contarla era el empeño de abordar un recorrido largo, lento. Tenía la impresión de que si no lo hacía, podría estar siempre con la sensación de haber dejado un esfuerzo en suspenso. Tampoco quiero darle tantas vueltas al asunto en ese aspecto. Hay algo, sin embargo, que desde luego condiciona mucho la trayectoria de una actividad como la de contar una historia, y esto es el hecho de que las historias están para depositarlas en algún lugar y para ser contadas. Me parece que elegir este blog como lugar para hacerlo no es mala idea, incluso en la posibilidad, o en la certeza, de que no haya una audiencia. Y tampoco me parece mala idea volcarlo en este blog de forma fragmentaria. Tengo, asimismo, ese sensación de que al hacerlo, sobre la marcha, se me organizaran los elementos, se me ocurrirá algo que dará continuidad a las cosas.
Las entradas que voy publicando con el nombre de «Crónicas de un albergue» son fragmentos aislados de la narración de largo recorrido que he mencionado antes. De momento está en curso, por lo que no tienen un orden establecido en el blog. En un futuro, si es que logro darle fin a la historia, podré ofrecerlo como un todo cohesionado. En este caso, si llega ese momento, y sientes interés por leerlo en su resultado final, puedes enviarme un mensaje. Estudiaré entonces el modo (formato) y condiciones para facilitártelo. Esto último es algo que todavía me pilla muy lejos.
Gracias por leerme.
Olga Álvarez